Bueno, ¿qué pretenden? Hablamos de una gran ciudad. Los tiempos son otros, vuela. Entonces andamos todos a las corridas. Yo también corro, no se de qué, tal vez tengo miedo de llegar tarde a algún lugar, pero no se a donde.
Muchos se quejan de ese ritmo, de que así se estresan, que el año se pasa demasiado rápido, tanto que no se dieron cuenta y ya es Navidad, de que están todo el día en una oficina para llegar muertos a sus casas y que su día termine en un suspiro deseando la cama.
Pero a mí me gusta, intento disfrutar cada corrida, porque al fin y al cabo, mi vida está transcurriendo en esas corridas. Más vale hacer las paces con ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario