El amor es un tema que garpa. Sí, así, con ese término lo digo. Da de comer a muchas familias y muchas otras se alimentan de él.
Ni hablar de los amores frustrados, imposibles, obsesivos, perdidos y cuanto adjetivo calificativo peyorativo quieras poner. Esas son las mejores historias para contar y ni hablar para canalizar. Y encima, venden.
Pareciera que andar mal de amores es fuente de inspiración. Lo digo un poco por Hollywood y otro poco por experiencia propia.
Las mejores baladas de Rock piden perdón o se lamentan por un amor perdido, no importa si es por culpa propia o ajena. Los creadores de estos temazos aprovecharon y ganaron millones gracias a algo que hicieron mal durante una relación, algo bueno le tenían que sacar. Incluso un hitazo de reggaeton reza que aunque te haya engañado, me perdones porque te sigo amando. Y todos lo bailamos sin darnos cuenta qué dice la letra, pero seguro que Daddy Yankee está nadando en una pileta de dólares. O eso me hacen creer sus video clips.
Sin embargo, sin limusina y sin dólares en mi billetera prefiero salir de trabajar y saber que me está esperando. Tirarme al sillón y no ser protagonista de historias tragicómicas.
La soledad y la tristeza son otra fuente de inspiración. Cuando nos sentimos mal por estos motivos nos consolamos leyendo y sabiendo que existen otras personas que corren con la misma bendita suerte de tener historias sin final feliz. Lloramos con los protagonistas y proyectamos en ellos todo lo que quisiéramos que nos pase en nuestra vida. Nos sentimos identificadas con un completo desconocido, pero qué bueno, pienso, no soy la única que está sola. Ahí en esa pequeña caja negra también hay alguien que llora. Siempre hay alguien peor.
Hoy, por suerte, no soy consuelo de nadie. Que bueno, así lo prefiero. Sin número uno en los 40 principales.
1 comentario:
Run fast for your mother and fast for your brother (ya ni sé qué dice!). Esto lo mandaste cuando estaba en Praga, y me acordé de que no lo había leído porque estaba en el hostel. Es un poco críptico, siempre quiero saber qué te pasaba exactamente por la cabecita cuando te inspiraste para escribirlo. Pero me encanta!!! Voy a ver si me quedó alguno colgado y también espero el próximo. Te quiero sin corazón roto :)
Publicar un comentario