miércoles

Tachame la doble

Malditas decisiones. Algunas pesan, otras las tomamos sin darnos cuentas. Lo malo es que ser grande hace que las decisiones también sean más grandes. Siempre hablo de las decisiones, se ve que es un tema que no tengo resuelto. Se ve que todavía, hay muchas cosas por decidir. Hoy más que nunca.

¿Cómo determina uno qué priorizar en la vida cuando todo parece ser importante? Cómo equilibramos los deseos con las necesidades?
¿Alguien me asegura que si hago lo que me gusta no voy a morir de hambre en el intento?
¿Es realmente mi capacidad de adaptación tan maravillosa como yo creía? ¿Es la supervivencia del más apto lo que nos mantiene en la línea de la evolución? ¿El hombre tiene instinto como los animales para saber si jugárselas o no? A veces con la razón no es suficiente. Y con el corazón, da miedo.

¿Alguien me contesta?


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