
Es una sociedad que esta en constante movimiento. Nos cuesta quedarnos quietos. Nos cuesta disfrutar ver el tiempo pasar. Ver el tiempo pasar es un pecado, no capital, pero pecado al fin. Ver el tiempo pasar es perder el tiempo. No se tiene en cuenta lo que se piensa en esos momentos, lo que se gana de cabeza, de profundidad, de conocerse uno mismo. Ver el tiempo pasar no es solo ver pasar el tiempo, es mucho más. Es pensar. Es recordar. Es fantasear. Es esperar. Conocerse. Son tantas cosas que te recomiendo que lo pruebes vos mismo.
Molesta no hacer nada. No nos soportamos cuando no tenemos nada que hacer. Es como si nos diera miedo encontrarnos con nosotros mismos que tenemos que escapar haciendo algo. Mucho tiempo huí de mí. Me cansé de estar conmigo. Y me llené de actividades. Importantes y no tanto. Y me olvidé de qué era lo importante. Y vos me lo recordaste.
Es importante tener tiempo para no hacer nada. Nos da vergüenza contestar cuando preguntan "qué estas haciendo?" "y qué vas a hacer esta noche?" "hoy que hiciste?"...... hoy no hice nada. Y me la banco. En realidad sí hice. Caminé de mi cuarto a la cocina como 7 veces, y las 7 veces abrí la heladera buscando algo rico, y las 7 veces la cerré sin sacar nada. También me acosté en la cama y pensé... pensé en vos, pensé en mí, pensé en nosotros. En lo que fue, en lo que será. Pensé en ellos. Y también me colgué mirando algún lugar que de tan colgada que estaba ni lo veía.
Y hay veces que te hacen sentir mal por no tener una vida tan ocupada en la que estas corriendo todo el día y que la verdad no tenés tiempo ni de dormir una siesta de veinte minutos. Ayyy, vos tenés tiempo? esta chica no debe hacer nada de su vida... pero sabés qué hago? Estoy todo el día afuera de mi casa ocupada, y cuando llego, no hago nada. Y lo bien que se siente. Te sacas los zapatos, ponés el cd que te gusta (ya no se ponen cds... habría que volver a esas costumbres) y por un ratito te tiras en la cama. Y supirá. Estirate. Ahhhh... que lindo momento.
"Hola vagancia"... alguien me llamaba así y sin embargo, nunca fue una ofensa. "Hola Pa".
No hay comentarios:
Publicar un comentario